En 1931 se cumplían 400 años de las apariciones de
la Virgen de Guadalupe en el Tepeyac. México se preparaba para celebrar a la
Emperatriz de las Américas. Magdalena
Jalisco no tenía santuario ni templo dedicado a la patrona de los mexicanos
pero sí a la Limpia Concepción de Nuestra Señora. Apenas una calle separa aún hoy la Capilla de
la Purísima Concepción del Santuario del Señor Milagroso.
El padre Manuel Carrillo, cura de Magdalena dispuso
que se trasladara la Limpia Concepción de Nuestra Señora al lado del Señor
Milagroso y que la antigua imagen de la Virgen de Guadalupe se pusiera en su
lugar en la Capilla de la Purísima. Ese
año la fiesta de la Purísima se alargó
del 1 al 12 de diciembre conmemorando 400 años de las apariciones en el Tepeyac.
Llegó enero de 1932 y la imagen de la Purísima no volvía a su Capilla y en su lugar estaba la Virgen de Guadalupe. Paso febrero, la Cuaresma y Semana Santa hasta que, un sábado de Pascua, mientras los fieles esperaban la misa del alba, salió de la sacristía el señor cura Manuel Carrillo acompañado de cirios y cruz alta. Sin mediar palabra, tomó la pequeña imagen de la Limpia Concepción y enfiló por el pasillo al atrio y luego a la capilla de la Purísima.
| La Limpia Concepción de Nuestra Señora, otro de los tesoros patrimoniales de Magdalena,Jalisco y protagonista de nuestra narración. |
Imaginemos la impresión y curiosidad de los fieles
ante una procesión tan singular y nada anunciada. Ya en la capilla de la Purísima, los
sacristanes descolgaban la pintura de la Virgen de Guadalupe y el señor Cura
Manuel Carrillo, de su propia mano, colocaba en su peaña a la Purísima
Concepción. Rezaron una salve casi
improvisada y la sorpresiva procesión regresó al templo del Señor Milagroso
esta vez cargando la pintura de la Virgen de Guadalupe que fue colocada en su
retablo.
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| La Virgen de Guadalupe, la otra protagonista de esta narración en su imagen recién restaurada. |
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| La capilla de la Purísima y el templo del Señor Milagroso vistos desde la plaza 1940 c. |


La riqueza de Magdalena, además de sus grandes obras artísticas,son las hermosas y devotas narraciones históricas, y dichas por la gran maestría de Eloy de la Torre, adquieren un especial carisma.
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