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viernes, 5 de julio de 2013

Magdalena, más antiguo de lo que esperaba...

Increíblemente la parroquia de Magdalena en la actual diocésis de Guadalajara es más antigua que la fecha ideal de 1596.  La parroquia de Magdalena nació en medio del conflicto de poderes entre dos obispos de la primera mitad del siglo XVI.  En 1536, el papa Paulo III erigió la diocésis de Michoacán con sede en la ciudad del mismo nombre y que  hoy conocemos como Tzintzuntzán.  Unos años después, en 1548, se erige la diocésis de Compostela y que luego se llamaría de “Guadalajara de Indias”.  Compostela, hoy en Nayarit, fue una ciudad que no prosperó y tanto los obispos Pedro Gómez de Maraver y Pedro de Ayala no residieron en ella prefiriendo a la cercana ciudad de Guadalajara hasta que el Papa accedió a cambiar su sede.

La parroquia de Compostela en una fotografía de época.  Sede de la primera diocésis de la Nueva Galicia existe aún hoy un debate acerca de si esta ciudad fue la Compostela histórica o la actual capital de Tepic, Nayarit.

De ahí surgió el conflicto entre los dos mencionados obispos de Guadalajara y el obispo Vasco de Quiroga de Michoacán.  La territorialidad de los dos obispados no estaba limitada y tanto Vasco de Quiroga como sus homónimos de Guadalajara pelearon casi palmo a palmo cada una de las parroquias de sus obispados.  El obispado no solo representaba una forma de gobierno espiritual sino que llevaba consigo mucho poder civil y grandes ganancias económicas.  Los obispos tenían la obligación de hacer visitas pastorales a cada una de sus parroquias ya fuera en persona o delegándolo en otra. 


El obispo Vasco de Quiroga, primer obispo de la diocésis de Michoacán , enfrascado en una lucha de poder y territorialidad con la diocésis de Guadalajara.




Los obispos de Guadalajara y Michoacán se enfrascaron en esta lucha y con ello, nos dejan una descripción donde aparece el pueblo de la Magdalena con su ubicación, su nombre actual y como parroquia.  Entre 1564 y 1568 fray Diego Muñoz da a la luz una visita pastoral que hizo a cada una de las parroquias que estaban en conflicto entre Michoacán y Guadalajara, entre ellas la de La Magdalena a la que le da ese nombre y la ubica “arrimada a una grande laguna que le da nombre”. 

“…Entre siete y ocho leguas de Guadalaxara…” ubica Diego Muñoz a Magdalena en 1568, años antes de la fecha ideal de la erección parroquial de 1596 fundada sobre otro documento que menciona al pueblo como parroquia en esas fechas.  Algunos podrán decir que por esas fechas no había siquiera edificio pero para que una institución humana exista no necesita de una edificación física.

La parroquia de Magdalena o Santa María Magdalena de Xuchitepec inició su vida religiosa en la diocésis de Michoacán y no en la de Guadalalajara a lo que hoy pertenece.  Aunque no podemos definir una fecha exacta, hay un horizonte que nos permite ver la antigüedad de la comunidad parroquial.  En algún momento entre 1550 y 1568, el pueblo de la Magdalena recién poblado, se convirtió en parroquia.


La obra de Diego Muñoz se publicó en Jalisco en 1965.  Quizá con suerte, algún historiador obstinado pueda encontrar ese documento, esa Cédula Real firmada por el Carlos I o Felipe II donde un pueblo recién repoblado, cerca de las costas del Mar del Sur, iniciaba la aventura del nuevo Mundo que lo llevaría a vivir entre la opulencia y la miseria, la belleza y el caos, encaminado a olvidarse de sí mismo en el transcurso de su historia.

lunes, 24 de junio de 2013

1596, ni fundación ni parroquia para Magdalena

Los seres humanos tenemos la necesidad de conocer nuestro origen.  Magdalena ha vivido años escudándose en un pasado glorioso que también es común a todos los grupos sociales.  Hace unos años se celebró con bombo y platillo la fundación parroquial en el año de 1596, un 22 de julio.  Hubiera sido jubilosa la coincidencia de la erección parroquial con la festividad de la santa patrona de Magdalena que es una total desconocida para sus parroquianos.

Santa María Magdalena en un óleo neoclásico. 


Hay que considerar que no es lo mismo la "fundación" que la "erección o elevación parroquial" para que exista parroquia debe existir una población, es decir, sin fundación no hay parroquia, por lo que la fecha de la fundación debe ser anterior a la de la erección parroquial.  Otro detalle que debemos considerar es que, "poblamiento", "repoblamiento" o "reducción" no es lo mismo que "fundación" ni los ritos ni los derechos eran los mismos entre unos y otros.  Al final esta vez nos incumbe solo la mágica fecha del 22 de julio de 1596.

Durante el lago período en que la mayor parte del continente americano fue parte de España el Rey era cabeza no solo del gobierno civil sino también del gobierno de la Iglesia.  Aún las órdenes del Papa tenían que recibir el visto bueno de Su muy católica Magestad. Cardenales, arzobispos, obispos y prelados de las órdenes radicadas en España así como las Arquidiócesis, diócesis y parroquias eran creadas según el arbitrio del Rey.  Por si fuera poco del 28 de junio de 1596 al 11 de marzo de 1598 la diócesis de Guadalajara, a la que pertenece Magdalena, no tenía obispo.  El 22 de julio de 1596 no había obispo y el rey Felipe II se encontraba cerca de la tercera bancarrota de su joven gobierno y la guerra con Francia.

Felipe II rey de España en un óleo de Tiziano.


El 20% de la riqueza de la corte española estaba financiada por ingresos religiosos.  El diezmo era cobrado por el Rey y no por los obispos ni el Papa.  Cualquier documento oficial debía ser sancionado por el Rey mediante las “Reales cédulas” que, claro está, tenían un costo y su pago iba a financiar las mal administradas arcas del Corona Española.  Eso no quiere decir que no se hayan fundado parroquias entre 1596 y 1598.  Muchas veces los obispos locales fundaban las parroquias y luego pedían al rey que las hiciera oficiales mediante la real cédula correspondiente. 

En marzo de 1596 se despachó una Real cédula de la escribanía del Rey donde se menciona la parroquia de Santa María Magdalena de Xuchitepec.  Se sabe que el documento llegó al cabildo eclesiástico de Guadalajara que gobernaba en ausencia del obispo pero el documento fue reservado hasta el nuevo obispo que fue Alonso de la Mota y Escobar quien tomó posesión en marzo de 1598, es decir, dos años después. Pero solo existen registros de la salida del documento y de la recepción pero desconocemos el contenido.


De lo que podemos estar seguros es que la parroquia de Magdalena no fue elevada en 1596 ni un 22 de julio y que tampoco tomó su nombre por la devoción a Santa María Magdalena.  En algún momento dado entre 1545 y 1596,   La Magdalena fue erigida en parroquia como lo demuestra un documento que ha sido público desde hace muchas décadas y que no fue erigida en el seno de la diócesis de Guadalajara sino en otro obispado más lejano y con el que ya ningún vínculo la une. 

La actual sede parroquial y santuario del Señor Milagrosa ni siquiera es la sede original de la parroquia de  La Magdalena, El único fragmento originario de 1604 es el retablo central del semicírculo, el resto ha sido añadido en años posteriior y muy recientes.


miércoles, 5 de junio de 2013

La conveniencia de llamarse "Magdalena"


¿Entonces porqué “Magdalena”? No se puede dejar pasar de largo la cuestión.  Ubiquemos a ese pequeño pueblo enclavado en un paisaje que es totalmente distinto al que actualmente podemos observar.  En el siglo XVI, las faldas de los cerros que rodean el Valle estaban bañadas por las aguas de una laguna que contenía tres islas.  El clima era frío según lo relata Mota Padilla.  La orilla norte, a las faldas del actual cerro de La Magdalena y extendido hasta el Cerro Viejo había un grupo de indígenas supeditados al gobierno de la isla de Atlitic.  Era el viejo asentamiento de Guajacatlán o Xuchitepec. 

En 1490 nacía en Guadalajara, la de España, el niño Nuño Beltrán de Guzmán Figueroa fruto del matrimonio entre Beltrán de Guzmán y su prima Magdalena de Guzmán. Con el pasar de los años, el lustre familiar le permitieron que el rey Felipe II le otorgará la presidencia de la Primera Real Audiencia de la Nueva España colocándolo en un puesto ventajoso frente al conquistador Hernán Cortés quien ostentaba ya el título de Marqués del Valle.

Las ambiciones de Nuño Beltrán iban más allá de quedarse a dirimir las querellas de los vecinos de la ciudad de México.  Obteniendo noticias de que el territorio se extendía hacía el norte y bajo pretexto de buscar una comunicación entre la Mar del Sur y el Pánuco se dirigió al Noroccidente del actual territorio mexicano con el fin de hacerse de una conquista propia.

Entre 1529 y 1531 se internó, en compañía de otros españoles y alrededor de 10 mil indígenas, en el territorio que hoy conocemos como Jalisco.  Nuño Beltrán de Guzmán hizo entró a Etzatlán donde fue bien recibido por los indígenas de toda la región.  En su compañía estaban los encomenderos de ese pueblo Juan de Escarcena y Diego de Coria.  La sangrienta táctica con la que Beltrán trataba de sojuzgar a los pueblos indígenas a su conquista explotó la división entre el grupo de los conquistadores hasta la llegada de Cristóbal de Oñate quien entró a Etzatlán desde el “norte”, es decir, por Xochiltepec al encuentro con Guzmán.

Conquistadores españoles y tlaxcaltecas ingresan a Jalisco. Códice Telleriano Remenensis 1545 c.



Oñate, Coria y Escarcena ordenaron a los indígenas de Etzatlán se dispersaran antes que Guzmán les pidiera la obediencia.  Guzmán, molesto por ello, abandonó el pueblo encaminado a su desgracia no sin antes dejar una guarnición de su ejército de indígenas en el pueblo de “Xochiltepec”.  Políticamente y estratégicamente le convenía a Guzmán tras el agrio enfrentamiento con Coria y Escarcena (Oñate tampoco le era amistoso).  El tal pueblo de “Xochiltepec” no tenía ninguna importancia para los encomenderos porque no les restaba poder y a Oñate le convenía tener un enclave de indígenas amigables relativamente cerca de Etzatlán.  Al seguir su camino al norte, Guzmán necesitaba asegurarse la retaguardia y no podía estar mal con los tres capitanes. Así, acordados los capitanes,  Xochiltepec incrementó su número con indígenas congregados de la región y de los traídos por Guzmán quedando fuera de la jurisdicción de las encomiendas de Etzatlán y Ahualulco pero bajo la administración del convento Etzatlán.  Al ser una nueva “congregación” de indígenas,  Xochiltepec quedaba fuera de la jurisdicción de los encomenderos de Etzatlán y Ahualulco  Ni Coria ni Cerezo ni mucho menos Oñate buscaban un pleito con el Presidente de la Real Audiencia de México móvil suficiente para que Xochiltepec recibiera como patrona a Santa María Magdalena.   No tanto por honrar a la Santa sino por agasajar al conquistador quién había perdido hacía poco tiempo a su madre del mismo nombre. 

Arriba, a la izquierda, con sombrero y armadura blandiendo una espada, Nuño Beltrán de Guzmán en el Códice Telleriano Remenensis 1545 c.

 BIBLIOGRAFÍA
Marín Tamayo, Fausto, Nuño de Guzmán: el hombre, sus antecedentes
De la Mota Padilla, Matías, Conquista de la Nueva Galicia
Tello, fray Antonio, Crónica de la Sancta provincia de Xalisco